
Las buenas historias se escribieron para reemplazar las realidades inaceptables. Cuando uno ve esas historias de amor en las películas, sueña con tener esa misma experiencia en la vida real y cuando ese sueño dorado no se cumple tal y como le sucede a las grandes estrellas, sentimos que simplemente el amor no existe.
Yo era de esas. Creía que el amor verdadero existía sin condiciones ni ataduras. Que existía un cuento de hadas hecho a mi medida, en el que lo único que faltaba éramos yo y mi príncipe azul. Creo que por eso existen tantas decepciones amorosas. Las personas creen que los cuentos de hadas se escriben solos y que inevitablemente uno llegará al suyo y no tendrá que mover un solo dedo, pues el destino se encargará del resto. Eso no es cierto. Si algo he aprendido es que si quieres un cuento rosa, tú mismo tienes que escribirlo. No esperes a que el destino te envíe a tu príncipe azul, ni le eches la culpa si éste nunca llega. No debes dejar de creer en el amor, sólo porque tu historia no es como lo viste en las películas o porque no es como te dijo Walt Disney que así debía ser. Las historias de amor son para crearse, para vivirse. Te topas con decenas de personas en las que crees haber encontrado el verdadero amor, y en tu cabeza dices "éste (a) sí es el bueno", sólo porque sientes mariposas cuando lo ves. El amor no son mariposas. Y cuando descubres que no es como quisieras que fuera, te decepecionas porque el destino no hizo lo que tú querías que hiciera. Te aviso algo: el destino actúa por sí mismo, no esperes que haga lo que tú quieres que suceda. Entonces no sería destino, si no capricho tuyo. Y los caprichos se pueden hacer en cualquier momento, el destino sólo actúa una vez en la vida. Comprende, hay cosas que no fueron hechas para ti y lo mismo pasa con las personas. Simplemente hay seres humanos con los que nos encontramos alguna vez pero en sus destinos, nosotros sólo aparecemos por un momento. No te aferres al destino de alguien más, si no estás contemplado desde el principio. Creéme, por más que quieras permanecer por el resto de su vida, no podrás hacerlo si en su destino no apareces. Sigue adelante, sigue buscando esa casualidad de tu vida que te ayude a escribir tu propio cuento de hadas. Además, si lo escribes tú, será mucho mejor porque al final de tus días, te sentirás satisfecho de haber hecho lo que debías y no lo que era mejor para los demás.
El amor sí existe, pero para comprobarlo tienes que ser tú quien escriba cada renglón. No esperes un cuento ya escrito, porque entonces ya no habrá emoción. No te desilusiones si crees que la vida ya no tiene nada para ti. Recuerda que los mejores momentos se crean cuando menos lo esperamos. Manten bien abiertos los ojos y siempre lleva una pluma y papel contigo.. uno nunca sabe cuando se está en frente de la mejor casualidad de su vida.
Por cierto... aún sigo creyendo en ellos.
Yo era de esas. Creía que el amor verdadero existía sin condiciones ni ataduras. Que existía un cuento de hadas hecho a mi medida, en el que lo único que faltaba éramos yo y mi príncipe azul. Creo que por eso existen tantas decepciones amorosas. Las personas creen que los cuentos de hadas se escriben solos y que inevitablemente uno llegará al suyo y no tendrá que mover un solo dedo, pues el destino se encargará del resto. Eso no es cierto. Si algo he aprendido es que si quieres un cuento rosa, tú mismo tienes que escribirlo. No esperes a que el destino te envíe a tu príncipe azul, ni le eches la culpa si éste nunca llega. No debes dejar de creer en el amor, sólo porque tu historia no es como lo viste en las películas o porque no es como te dijo Walt Disney que así debía ser. Las historias de amor son para crearse, para vivirse. Te topas con decenas de personas en las que crees haber encontrado el verdadero amor, y en tu cabeza dices "éste (a) sí es el bueno", sólo porque sientes mariposas cuando lo ves. El amor no son mariposas. Y cuando descubres que no es como quisieras que fuera, te decepecionas porque el destino no hizo lo que tú querías que hiciera. Te aviso algo: el destino actúa por sí mismo, no esperes que haga lo que tú quieres que suceda. Entonces no sería destino, si no capricho tuyo. Y los caprichos se pueden hacer en cualquier momento, el destino sólo actúa una vez en la vida. Comprende, hay cosas que no fueron hechas para ti y lo mismo pasa con las personas. Simplemente hay seres humanos con los que nos encontramos alguna vez pero en sus destinos, nosotros sólo aparecemos por un momento. No te aferres al destino de alguien más, si no estás contemplado desde el principio. Creéme, por más que quieras permanecer por el resto de su vida, no podrás hacerlo si en su destino no apareces. Sigue adelante, sigue buscando esa casualidad de tu vida que te ayude a escribir tu propio cuento de hadas. Además, si lo escribes tú, será mucho mejor porque al final de tus días, te sentirás satisfecho de haber hecho lo que debías y no lo que era mejor para los demás.
El amor sí existe, pero para comprobarlo tienes que ser tú quien escriba cada renglón. No esperes un cuento ya escrito, porque entonces ya no habrá emoción. No te desilusiones si crees que la vida ya no tiene nada para ti. Recuerda que los mejores momentos se crean cuando menos lo esperamos. Manten bien abiertos los ojos y siempre lleva una pluma y papel contigo.. uno nunca sabe cuando se está en frente de la mejor casualidad de su vida.
Por cierto... aún sigo creyendo en ellos.
1 comentario:
Que bella expresión sobre todo cuando se habla de amor, y demuestra que todavía existen personas con corazón. Es lamentable tratar de entender como el amor pueden llegar a corromper, en un mundo y una sociedad que siempre se quiere imponer.
Mucha razón es la que en tus palabras pude leer, donde si en el destino y el amor muchos ya no creen, por suerte todavía existimos los que luchamos por soñar y que confiamos en algún día el verdadero amor encontrar.
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