martes, 25 de septiembre de 2007

Tu reflejo es ahora el miedo a la soledad...

*Nunca retrocedas*... dos palabras que repito en mi mente una y otra vez, cada vez que me invade la idea de querer regresar el tiempo.


Me dices que has vuelto a lo de ayer. Crees que tu felicidad está en ese lugar, donde alguna vez creíste haber encontrado tu complemento. Imaginas que todo volverá a ser como antes sólo por estar en el lugar de ayer con la persona que compartió tus sueños. Pero hay una pequeña noticia: Nada permanece. Y no porque sea el mismo lugar o la misma persona, tendrás la garantía de que lo que te espera sea exactamente igual. Nada vuelve a ser lo que fue. No digo que vaya a ser malo, pero no confío en que te devuelva la felicidad que un día tuviste. Siempre es bueno correr riesgos, sobre todo cuando lo que ganes sea mayor que lo que puedas perder. Si crees que ésa es tu felicidad pues será excelente! No puedo decirte que te apoyo y no porque no quiera, si no, porque sé que ya no te hace falta. Nunca pensé que diría esto pero creo que ha llegado el momento de poner un punto final a ésta historia. Gracias por tu amistad, por tus consejos y por no haber estado cuando necesitaba de alguien, ( me ayudaste a buscar mi fuerza interior y aprendí que al final sólo cuento cnmigo misma). Me enseñaste que los verdaderos amigos son aquellos que están en los momentos que deben estar... Dejaré las cartas y las tarjetas de cumpleaños en donde está la lista de fracasos.. en un cajón junto a tu recuerdo.

Gracias por regalarme momentos de alegría y por hacerme creer que existen las amistades desinteresadas. Gracias porque ayudaste a que fuera más fuerte y a valerme por mí misma. Gracias por ayudarme a callar cuando debía no hablar, y a gritar cuando los susurros no eran suficientes. Gracias por secar mis lágrimas y por haber estado en la última cena de Navidad; por ilusionarme y al mismo tiempo romper todas mis esperanzas. No sé si debo agradecerte... no sé si despedirme de ti o simplemente esperar a que imagines mi despedida... Da igual. Sólo espero que de verdad sea eso lo que busques.

Quiero aclarar que mi "adiós" no es porque regresaste al pasado.. es porque la persona que yo conocí alguna vez, nunca hubiera querido retroceder.

Tú, que siempre presumiste de ir cada vez más adelante, eres ahora el reflejo del miedo a la soledad.

Lo siento pero mi voluntad no me permite seguir a lado tuyo. Quizá lo digo porque nunca me ha gustado intentar si quiera, volver a lo mismo. Perdona si te juzgo, quizá sea injusta, pero como te dije anteriormente, ya no importa, pues dudo que te haga falta.
Sé feliz.. porque tienes todo para serlo. Capacidad e inteligencia.. sólo falta que te decidas a tener el valor de dar un paso tu solo y saber que al final sólo cuentas contigo mismo.
Ojalá que algún día logres verlo como ahora yo lo hago... y por cierto, eso te lo debo a ti. El día en que todos me dieron la espalda, incluído tú, entendí que mi felicidad no está en los demás, ni en las cosas materiales. La FELICIDAD está en mí, en sentirme bien conmigo misma y en saber que no puedo desear cosas que no podré hacer como, retroceder el tiempo. Así que un día desperté y cuando sentí y escuché mi propia respiración, un suspiro salió de mí y entonces pude decir..." perfecto, ahora sé que estaré bien.. quien quiera seguir mi camino, que permanezca a mi lado...si no, igual podré seguir."

Te conocí y fui yo quien dió inicio a ésta historia. Cuando creí que estaba terminada, fuiste tú quien la salvó y diste una segunda parte... ahora soy yo quien la cierra.

Gracias por una frase para recordar, una amistad inolvidable y un recuerdo que quizá, sea innombrable...
Te quiere mucho,

Tu... bueno, aquella persona que siempre deseará que seas feliz.



1 comentario:

Andrea dijo...

Me encuentro totalemente identificada contigo....me gusto mucho poder leer tu post y verme reflejada en tus palabras.

Nos estaremos leyendo......

Pinkus-IdeasLibres............