jueves, 23 de agosto de 2007

Porque siempre se podrá llegar más allá...

No tenía idea de que existía esto.. así que gracias a las dos personitas que me ayudaron a llegar hasta aquí. (Fue un gran logro! Los quiero!).
Así que aquí vamos... Comienzo a tratar de entender la tecnología, y no es algo que me guste mucho, pero sí algo que tenga que empezar a hacer o si no, el mundo me comerá (Dicho por Leonardo Kourchenko). Entonces pensé en que estoy frente a una nueva oportunidad. Comienzo la universidad, y tengo la ocasión perfecta para intentar ser quien siempre he querido. No pensé que ésta nueva etapa trajera consigo tantos detalles. Sabía que sería un cambio, pero nunca pensé que tan radical. Mi primer amigo fue un niño... al cual, le debo el hecho de haber podido abrir este blog. *Te Quiero Mucho spootnyk!* Y adivinen quéeee !! ya hice mi primer meega oso !! (para los que me conocen sabrán que esto es normal en mí). Encontré nuevos rostros, nuevas miradas, nuevas pláticas y nuevas historias. Estoy entendiendo que la vida no es una burbuja y que el tiempo no se detiene. Que las cosas no siempre son como las soñaste y que al final nada resulta como lo planeaste, pero eso es lo que le da el toque mágico a la vida. Porque los días comunes los tenemos todos, pero nosotros hacemos que cada día sea un gran día y que el sieguiente, también.
¿Extraño la prepa? La verdad... No. Tal vez porque muy en el fondo aún tengo la idea de volver o quizá siemplemente porque el trabajo no me ha permitido recordar. Mi mente siempre está en algún lugar que no es la Tierra y se niega a volver a lo que un día la hizo desvariar. No sé por qué, pero en las últimas tres semanas he tenido el pequeño presentimiento de que esta nueva etapa, me tiene preparadas muchas sorpresas... Ultimamente he creado muchos planes de emergencia, para esos momentos en los que nada sale como lo planeabas y al final termina siendo mejor de lo que esperabas. Porque no saben de mi pasado, ni yo sé lo que hicieron ellos antes, porque hoy comprendí que todos tenemos historias, que todos tenemos heridas y que al recordarlas los ojos se llenan de lágrimas y el alma de nostalgia; cierras los puños como enojo al no poder retroceder, al no poder cambiar, y luego te tranquilizas y entiendes que ya todo pasó, que nada, nunca, volverá a ser cómo antes, pero te das cuenta que estás del otro lado, y que ya nada puedes hacer más que recordar... y recordarás lo que fuiste un día y todo aquello que te hizo ser feliz.
Hace poco menos de dos meses, hice el discurso de despedida de la Prepa.. algunos les gustó otros dijeron que había sido una copia de un mail... no me importó. Lo hice pensando en las personas que forman parte de nosotros y que nunca olvidaremos.
Lo pongo aquí, porque como dice al prinicipio... fue el fin de una etapa.. el princpio de una vida.
Así que aquí les va.. espero les guste.


"Hay personas que llegan a nuestras vidas
y pronto se van. Hay otras que se quedan
durante algún tiempo y dejan huella en nuestro
corazón, y ya nunca, jamás, volvemos
a ser los mismos."
Origen desconocido.


Compañeros Graduados
Amigos, casi hermanos:

Es el fin de una etapa. El principio de una vida… .

A partir de hoy dejamos atrás todos aquellos momentos que han hecho, que hoy, seamos lo que somos.

Si miramos hacia atrás, y nos preguntamos ¿Somos lo que pensábamos que seríamos hace diez años?. Qué respondería cada uno de nosotros?
Si me lo preguntan a mí, debo confesar que no. No creo que seamos lo que pensábamos que seríamos. No somos sólo graduados o sólo compañeros de sexto grado. Somos mejores amigos, mejores hijos y por supuesto, mejores seres humanos. Cada momento ha contribuido a que hoy, seamos mucho más de lo que soñamos. Sé que en este momento tenemos muchos sentimientos encontrados, pero eso es lo curioso en la mayoría de los grandes momentos de la vida: rara vez constan de una sola emoción y eso ayuda a que los buenos momentos sean más preciados y los no tan buenos, más soportables.

Lo logramos y aquí estamos, nos atrevimos, nos arriesgamos y ganamos. Hemos cruzado aquellos límites que ayer eran retos y hoy son satisfacciones.

Conservamos la cabeza en alto cuando algunos a nuestro alrededor la estaban perdiendo y nos culparon por ello; confiamos en nosotros mismos cuando algunos dudaban de nosotros, aunque en ocasiones, también permitimos sus dudas. Esperamos y no nos cansamos de esperar, nos mintieron y no respondimos con mentiras. Soñamos y no dejamos que nuestros sueños nos dominaran. Miramos destrozado, aquello por lo que dimos nuestra vida, y condescendientes, lo restablecimos con herramientas desgastadas. Apostamos a cara o cruz y en ocasiones perdimos, pero empezamos de nuevo desde el principio y jamás hablamos de nuestra pérdida. Esforzamos nuestro corazón, nuestros nervios y nuestro vigor para trabajar después de que todos se habían ido y seguimos adelante cuando ya no había nada en nosotros excepto la voluntad que nos impulsaba a seguir.
Hablamos entre multitudes y conservamos nuestra virtud y llenamos un minuto con sesenta segundos que valía la pena recorrer. Y llenamos dieciocho años de momentos que nunca olvidaremos.
Claro que no lo hicimos solos. En el camino de la vida nos encontramos con personas que nos ayudaron a creer, a soñar y a confiar.
Primero nuestras familias. Ese querido pulpo de cuyos tentáculos nunca logramos sustraernos por completo y del cual – en lo más profundo de nuestros corazones – no deseamos escapar del todo. Papas, gracias por su esfuerzo para que pudiéramos llegar a esta etapa y poder terminarla, esperamos que sientan que las noches de desvelo y los días de cansancio valieron la pena y que hoy seamos su sueño hecho realidad, ese orgullo que siempre quisieron tener. Gracias por creer en nosotros, y enseñarnos que, en el momento en que todos nos den la espalda, ahí seguirán ustedes para recordarnos lo que valemos. Gracias por no renunciar a nosotros, por ser nuestros ejemplos y ser incondicionales, por darnos la vida y enseñarnos a vivirla. Gracias por ser más que nuestros papas, nuestros mejores amigos. Y a nuestros hermanos, gracias por ser nuestros cómplices, esperamos que también seamos un orgullo para ustedes.

Por otra parte también nos encontramos con profesores que se convirtieron en amigos cuando más lo necesitamos. Maestros: Gracias por enseñarnos a sumar anhelos, a restar adversidades, a dividir los errores y a multiplicar las virtudes. Gracias por compartir con nosotros sus conocimientos, sus experiencias y por exigirnos cada vez más, porque sabían que éramos capaces de dar lo mejor de nosotros. Gracias por darnos las mejores herramientas para la vida que nos espera.
Gracias por enseñarnos el verdadero significado de “Ciencia, Moral y Trabajo”.

Nos despedimos de una etapa llena de lecciones, que quizá nos costó trabajo aprender, pero lo hicimos. Aprendimos lo difícil que es decir adiós.

Javier: Eres la lección que todos aprendimos, el amigo que no olvidaremos y siempre extrañaremos y la persona que siempre admiraremos. Gracias por enseñarnos tu mejor virtud y tu mayo cualidad, la de vivir realmente.
Nos volveremos a encontrar en ese lugar donde las historias continúan, las promesas se cumplen y la eternidad existe.
Nos vamos ahora pero siempre irás en nuestros corazones, porque eres parte de nosotros, de ésta generación y porque tus sueños son ahora nuestros sueños.
Gracias porque nos enseñaste que cada día puede ser un gran día y que el siguiente, también.
Donde quiera que estés… Te Queremos Mucho!

Y por último nosotros, ayer alumnos, hoy graduados. Es momento de cerrar este ciclo, se termina una etapa de nuestras vidas y comienza la cuenta regresiva para hacer realidad nuestros sueños. Gracias a todos por hacer de cada momento un recuerdo inolvidable. Gracias porque cuando buscamos amigos, encontramos hermanos.
Es difícil dejarnos atrás, pero estoy segura que no nos olvidaremos, porque el día de mañana, cuando miremos a nuestro alrededor, tratando de recordar lo que somos, estaremos ahí para decirnos que no nos hemos olvidado y que tenemos un trato que cumplir, que tenemos algo en común que siempre nos caracterizará, el título “Colegio Moderno Tepeyac”.

Les deseo lo mejor, nos toca luchar por otros sueños, buscar otros anhelos y proponernos retos mayores. Estoy segura que vamos a lograrlo. Sigamos siempre adelante, confiemos en nosotros mismos, recordemos de dónde venimos y hacia donde vamos y siempre con la alegría de vivir un día más.

Será un camino largo y no será fácil, pero en diez años, cuando regresemos a desenterrar nuestros recuerdos, nos preguntaremos si somos lo que pensábamos que seríamos y entonces podremos responder: No. No soy lo que pensé que sería, porque soy mucho más de lo que alguna vez imaginé que podría ser, y eso, a mí, me llena de orgullo.

Muchas Felicidades.
Mucho éxito.
Los quiero Mucho.
Colegio Moderno Tepeyac.
Ciencia Moral y Trabajo.
Por siempre, generación, 2004 – 2007.

1 comentario:

Smooth dijo...

heeey!!! soy tu primer comentariooo!!! te deseo muchisima suerte con tu blog, y espero que se vuelva famoso pronto jeje, me gusta como escribes y personalmente me tope con tu texto (la pequeña introduccion a tu blog) en un momento en el que la necesitaba, tus palabras son muy ciertas y en este momento me hicieron recordar la importancia del vivir dia a dia y que todo es nuevo.
muchas felicidades por tu blog y de nuevo muchisima suerte.
escribe periodicamente!!!
XoXo
Smooth (AKA Spootnik... jeje)