Van ya varias noches que la luna no ha salido
dicen que un conjuro la volvió mujer.
Que junto a un conejo vuelto hombre huyeron lejos
no importando si en el viaje no llevaran más que fe.
Mientras nadie entiende qué ha pasado,
luna ríe, canta y calla, se desnuda y luego me ama.
A mí no me importa si no existieron afuera,
pues la luna duerme justo aquí en mi cama.