jueves, 30 de agosto de 2007

No te busqué... ni me viniste a buscar...



Gracias Juels... me enkntó...
Te quiero.
Un beso.

lunes, 27 de agosto de 2007



Hay veces que quisiera no pensar
Esos días en que todo invade mi mente y en mi corazón hay un torbellino.
Porque hay veces que quisiera regresar el tiempo y hay otras que simplemente quisiera detenerlo.
Porque el último baile fue el mejor, porque el último beso aún no lo he sentido.

El cuerpo


"Dalí pintando a Gala de espaldas"
Eugenio Salvador Dalí
Como sabrán.. soy amante del arte.

Leyendo un libro de Milan Kundera, llamado "La Inmortalidad", me encontré con esta pequeña historia y de verdad la amé..

Espero les guste tanto como a mí...


El famoso pintor Salvador Dalí y su mjuer Gala, cuando eran ya muy mayores, tenían un conejo amaestrado al que querían mucho y que no se alejaba nunca de ellos.

En una ocasión tenían que hacer un largo viaje y estuvieron discutiendo hasta muy entrada la noche qué hacer con el conejo.

Era complicado llevarlo y era dífícil confiárselo a alguien, porque el conejo desconfiaba de la gente. Al día siguiente, Gala cocinó y Dalí disfrutó de una comida excelente hasta que comprendió que estaba comiendo carne de conejo. Se levantó de la mesa y corrió al retrete donde vomitó al amado animalito, al fiel amigo de su vejez. En cambio Gala estaba feliz de que aquel a quien amaba hubiera penetrado en sus entrañas, las acariciara y se convirtiera en parte del cuerpo de su ama.

No existía para ella una realización más perfecta del amor que comrse al amado. En comparación con esta fusión de cuerpos, el acto sexual le parecía sólo una ridícula cosquilla.

domingo, 26 de agosto de 2007

No es el principio de una vida sin ti.. Es el inicio de una cuenta regresiva hacia un reencuentro inlovidable...


Esta historia la escribí para un trabajo de Derecho en la Prepa..

Encierra cierto misterio.. El protagonista de ésta historia, existía.. sólo que cambié su nombre para poder redactarla mejor... y la escribí pensando en él. Aunque nunca imaginé que se volvería realidad.

Unos meses después de haberla escrito, Mauricio, en la historia, sufrió un accidente y murió...

De haber sabido que algo así iba a suceder, juro jamás la hubiese escrito. Sé que eso no existe, y que la historia, ya se escribió, es sólo que en ocasiones pensamos que las palabras son sólo eso.. palabras y a veces dicen más de lo que pensamos...

Lástima que el "hubiera" no existe..

Te extraño...

"Una historia que se volvió realidad"

A un lado de la carretera de las Torres de Satélite hay una pequeña cruz. Si esta cruz pudiera hablar te narraría esta triste historia.

Hace apenas dos años, Mauricio vivía la etapa, en la que según decían sus padres, sería la mejor de toda su vida.
Cuando ingresó a la Preparatoria, toda su vida cambió. De repente un día, tenía más amigos que nunca y había conocido a la niña más encantadora que jamás hubiese imaginado.
El estudio nunca había sido un problema para él y el deporte había sido su mejor desahogo.
Mauricio era un excelente hijo y un muy buen ejemplo para sus hermanos. Era el chico ideal de cualquier niña soñadora y el amigo perfecto para cualquier persona.

La historia fue así…

El regreso a clases había llegado. Su último año de preparatoria y su próximo ingreso a la universidad, estaban a punto de comenzar.
Se sentía diferente, se había propuesto ser el mejor de su clase y conseguir la beca para la universidad que deseaba. Estaba decidido a ser lo que siempre había deseado ser y lo que sus padres querían que fuera.

El primer día de clases se levantó con una nueva actitud, estaba convencido de que la vida sería dependiendo de la visión que tuviera de ella, y de verdad deseaba que fuera buena. Se sentó en la mesa para desayunar como todos los días y saludó a sus papás y a sus dos hermanos menores con una sonrisa que radiaba felicidad. Platicaron sólo un rato y se fue a la escuela, sin antes darle un beso a su mamá agradeciendo el desayuno.
En el camino a la escuela, escuchaba uno de esos grupos que, en los años sesenta, fueron un éxito total, “The Doors” con la canción que más amaba en el mundo “touch me“. Todo le parecía diferente, bueno.
Al llegar al estacionamiento, se encontró con dos de sus mejores amigos, Roberto y Luís. Habían crecido juntos y los mejores momentos de su vida, excepto los de su familia, los había pasado a lado de ellos.
Comenzaron a hablar acerca de cómo sería el año escolar, y lo que harían al finalizarlo. Planearon todo el año en sólo veinte minutos. Se imaginaron en el viaje de generación y en su baile de graduación. Planearon desde las fiestas los viernes así como las mil citas que tendrían con mil chicas diferentes. Todo sería genial, su último año sería el mejor.
Sonó el timbre y la primera hora los estaba esperando.

Al llegar al salón, se encontró con Elena. Eran muy buenos amigos. Habían compartido obras de teatro juntos, fiestas y se acoplaban bien como pareja de baile, pero él no sabía el secreto que ella guardaba.
Él notó algo diferente en ella y ella lo abrazó con gran emoción, después de no haberse visto más de dos meses.

Su día marchó bien, pensaba que, si el año iba a ser así, sería algo que disfrutaría al máximo.
Los días transcurrieron y cada día era mejor que el anterior.

La primera fiesta llegó. Sería en casa de un amigo y estaba invitada toda la generación. Presumían en que sería algo genial.
Mauricio se puso de acuerdo con sus amigos y a las diez en punto llegaron al lugar. Sabía que se la pasaría bien, pero jamás imaginó qué tanto. Media hora después, hubo algo que robó su atención. Parecía ser una persona a la que siempre había visto como una niña más, pero esa noche, la vio de una manera diferente. Elena. Ella lo vio y corrió a saludarlo. Él se sintió sorprendido y un poco asustado, la verdad es que no entendía lo que estaba sintiendo en ese momento, pero tampoco le preocupó mucho. Lo que planeaba ser una noche de alcohol y cigarro, se transformó en una noche de plática y baile. No hubo un momento en toda la noche, en que se separaran. Algo especial ocurría entre ellos y sin saberlo, sería el comienzo de algo que podía durar toda la vida.

Al lunes siguiente, Mauricio apenas podía verla como una amiga. Él sabía que algo especial había en ella, y no había dejado su cabeza en todo el fin de semana. Ella aseguraba que él la veía como una amiga pero dentro de sí, imaginaba con el día en que él se diera cuenta de lo que sentía y su historia de amor, tomara otro rumbo.

Luís y Roberto lo notaban diferente. Mauricio apenas lograba concentrarse, mientras que Elena pasaba horas completas pensando en cómo poder conquistar su corazón.
Iban pasando los días y cada vez que se encontraban y sus miradas se cruzaban, cada uno sentía algo que, nunca antes, habían sentido.

Una tarde, en casa de Roberto, se reunieron más amigos, incluyendo Mauricio. Sus temas de conversación iban desde el automóvil del año, hasta la situación del país. Reían y bebían, y en realidad no les preocupaba las consecuencias que, un solo trago, podía tener.

Dos meses después, los dieciocho años de Mauricio llegaron, y con ellos, el mejor regalo que le habían dado.
Elena planeó una sorpresa para ese día. Pensaba en la forma de cautivar y sorprender a Mauricio. Días antes de su cumpleaños, habló con su mamá y quedó de verla en su casa para platicar con ella. Cuando llegó, Elena le contó de la idea que tenía en mente y su mamá encantada, le ayudó. Entre varios álbumes de fotos, sacaron todas aquellas en que se revelaban los recuerdos de una vida feliz.
A Elena le llevó un fin de semana hacer ese regalo, pero esperó más de nueve meses para tener esa oportunidad.
El martes 10 de Octubre, Mauricio recibió un disco pensando que sería uno de esos que traen canciones quemadas o algo similar. Se sintió algo desilusionado porque esperaba algo “especial” por parte de Elena, y creyó que ella lo había olvidado. Al llegar a su casa, sintió curiosidad por saber qué contenía el disco. Cuando lo puso en el reproductor de la PC de su computadora, sintió emoción, en el fondo sabía que ella no lo olvidaría. De repente, un video se abrió. Era su vida. Una serie de fotografías de él, revelando los mejores momentos de su vida, corrían en la pantalla. Dieciocho años en tres minutos y la canción de “Touch me” de fondo, era la mayor sensación de sentimientos encontrados que nunca antes había sentido. No supo bien qué hacer en ese momento. No sabía si tomar el teléfono y llamarla o tomar el coche e ir a verla para darle un gran abrazo y decirle que lo había hecho la persona más feliz del mundo. Sin pensarlo mucho optó por la segunda opción y fue a buscarla.
Al llegar, nervioso y emocionado, tocó la puerta y esperó. Cuando Elena lo vio, antes de que pudiera decir algo, él la tomó entre sus brazos y la apretó con más fuerza que nunca. Ella no sabía si hablar y decir lo que estaba sintiendo, pero entendió que sus miradas podían decir todo lo que tenían planeado.

A partir de ese día, todo cambió. Él comenzaba a extrañarla y ella se sentía confundida y con miedo a la vez. Las llamadas por teléfono se volvieron más frecuentes y las salidas “casuales” ocurrían con más casualidad. Todo era perfecto.
Una mañana, se encontraron en el pasillo de la escuela. Él, decidido a invitarla a salir, se acercó con una mirada diferente. Ella decidida a decirle lo que sentía, lo saludó y notó su actitud nerviosa. Entre risas y miradas, buscó valor dentro de sí y le preguntó si aceptaría salir con él, ella, confundida y emocionada, aceptó con una gran sonrisa poniendo hora a la esperada cita.
Cinco minutos después, Mauricio le contaba a sus amigos el gran acontecimiento que tendría esa tarde y ellos lo felicitaban como si hubiera logrado lo que tanto deseaba.
Ese día, fue especial.
A las seis de la tarde en punto, Mauricio estaba en casa de Elena con flores en mano. Cuando ella salió a abrirle, mil hormigas corrieron por el cuerpo de Mauricio y en ese momento supo que estaba en el lugar correcto con la persona correcta.
Y ahí estaban los dos. Con mil palabras en mente y ninguna en sus bocas. Mauricio, después de pensarlo, al menos veinte veces, le confesó lo que estaba sintiendo. Le dijo que la quería y que lo que estaba sintiendo por ella era más grande que cualquier otra cosa. No le negaba que al principio la había visto como una amiga, pero que con el tiempo, ella se había convertido en algo especial y le preguntó si quería pasar su tiempo con él porque él estaría encantado de compartir su tiempo con ella. Elena, con un montón de sentimientos mezclados, pensaba en que había estado esperando escuchar esas palabras por más de un año, y fue entonces cuando comprendió que la espera había valido la pena. Con una mirada dulce, respondió que si y con un beso tierno, su historia había tomado otro sentido.

Los días fueron los mejores de las vidas de ambos. Pasaban todo el tiempo juntos y cualquier ocasión era buena para recordarse que se tenían el uno al otro.
Mauricio era una persona diferente. Su familia y amigos lo veían más contento que nunca. Jugaba con sus hermanos y se tomaba tiempo para ayudarle a su mamá en el restaurante de comida italiana que tenían. Elena también era diferente. Pasaba horas contando su historia de ella y Mauricio, y sus amigas se emocionaban junto con ella, al saber que los dos estaban más enamorados que nunca.

Las fiestas de los viernes, cada día eran más frecuentes. Estaba disfrutando su último año de preparatoria como lo habían planeado. Mauricio era solo un bebedor “social”, prefería reservarse de la bebida y ser responsable de la compañía de Elena, mientras que Roberto y Luís, amaban el alcohol y cada vez que tenían oportunidad bebían hasta perder la conciencia. Decían que era divertido. Mauricio por más que intentaba hablar con ellos, no lograba hacerlos entrar en razón, hasta que se cansaba y prefería dejarlos en paz antes de provocar alguna discusión.
Elena trataba de hablar con Mauricio y tratar de hacerlo entender que Roberto y Luís lo hacían por diversión, pero a Mauricio no le gustaba verlos así, creía que algún día podría pasarles algo y él no quería perderlos por una tontería así, sin embrago, esa no era una razón suficientemente válida o razonable para Roberto y Luís, y dejar a un lado el alcohol.

Cuando cumplieron tres meses de novios, Mauricio decidió hacerle una cena “especial”. Sería una sorpresa que ella nunca podría olvidar.
Cuando Elena llegó, todo el lugar era mágico, de verdad era algo que Elena nunca olvidaría.
A la mitad de la noche, Mauricio le dijo que lo que sentía por ella era lo más hermoso que había vivido y que quería pasar su vida entera con ella. Elena le dijo que lo quería y que después de tanto tiempo, había comprendido que la espera había valido la pena. Que nunca había querido a alguien así y que apenas podía creer que estuvieran juntos, que nunca iba a permitir que se alejaran y perderlo. Esa noche hicieron una promesa. A tan sólo dieciocho años de edad, se prometieron una vida juntos, algo difícil de creer y un tanto de locura, pero para dos adolescentes, comenzando a vivir, nada era imposible.
Esa noche se imaginaron juntos para siempre. Creían que no habría nada en el mundo que los pudiera separar.

Al día siguiente, mientras Elena dormía, una llamada interrumpió el silencio de su hogar.
La madre de Elena, un tanto preocupada por la noticia que le esperaba al otro lado de la bocina, entró al cuarto de ella, despertándola con movimientos nerviosos y un tanto atemorizantes.
Elena, aún dormida, preguntó quién llamaba. Era el padre de Mauricio.
La madre de Elena, no sabía lo que estaba pasando, sólo veía las señas que hacía su hija hasta el momento en que su habla calló y sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas. El padre de Mauricio le explicó que la noche anterior, después de dejarla en su casa, Mauricio había sufrido un accidente. Un conductor en estado de ebriedad, había estrellado su auto contra el de Mauricio, privándolo al momento, de la vida. El conductor había tratado de darse a la fuga, pero su intento fue en vano cuando la policía logró atraparlo y llevarlo al ministerio público, mientras tanto, el cuerpo de Mauricio moría en una noche que jamás olvidaría.
De un momento a otro, Elena estaba gritando deseando que, le dijesen que la noticia no era cierta y que sólo era una broma cruel del destino.

Horas después, Elena estaba en el funeral de Mauricio. Las flores que ahí veía, no se comparaban en nada a las de la noche anterior. Cómo deseaba que Mauricio le dijese que todo iba a estar bien. Pero sabía que no, sabía que el hombre que había esperado durante mucho tiempo, estaba muerto por culpa de un conductor inconciente que pudo haber sido Roberto o Luís en alguna de esas divertidas de alcohol.
La madre de Mauricio estaba inconsolable. Sus hermanos no entendían bien lo que estaba sucediendo, no entendían porqué mamá y papá estaban vestidos de negro y por qué había tanta gente llorando alrededor de un ataúd. No entendían que el cuerpo al que le lloraban, era del ejemplo que ya nunca podrían tener.
Cuando Elena se acerco a la caja, empezó a llorar. Quería morir con él. Pensó que aquello no era justo, que un día antes se habían prometido la vida entera juntos y que ahora, tendría que vivirla ella sola. No era justo porque Mauricio era enemigo del alcohol y al final había muerto por ello.
Luís y Roberto pensaban en que ya no habría más. Ni fiestas, ni viaje, ni graduación. Mauricio no terminaría la prepa con ellos y no habría una segunda oportunidad. Ya no habría más secretos, regaños ni confesiones. Se habían terminado las risas, el llanto, la confianza, los abrazos, los consejos, las lecciones y el amor. Todo estaba ahora en recuerdos vagos y dispersos en algún lugar del corazón.
Cada una de las personas que rodeaban la vida y el mundo de Mauricio, tendrían que aprender a vivir sin él, y así lo hicieron. No fue fácil pero entendieron que la vida seguía y que con Mauricio o sin él, tenían que seguir adelante.

El conductor que terminó con la vida de Mauricio, recibió su castigo. Según el código Penal del Estado de México, éste tendría que cumplir una pena de tres a doce años de prisión, de cincuenta a doscientos días multa y suspensión del derecho para conducir, claro, un castigo que no se comparaba en nada al dolor y resignación que Elena, Roberto, y Luís tendrían que vivir a causa de la ausencia y pérdida de Mauricio.

Hoy, dos años después, Elena va, como cada 10 de Octubre, a visitar a Mauricio. Esta sentada en aquel lugar donde se prometieron amor eterno. Esta sentada tratando de entender en que momento el sueño terminó. Miles de momentos vienen a su mente, recuerda uno y lo olvida al segundo siguiente, Tiene ideas que no logra distinguir.
Trata de recordar a Mauricio. Su sensibilidad, su madurez. Las lecciones que nunca aprendió y las que nunca olvidó. Las lecciones de compartir y ayudar. Las cicatrices que permanecen, las cicatrices del cuerpo, la mente y la piel, esa piel que fue razón de locura para un alma ardiente de pasión.
Observar las hojas caer y aquella noche en que todo fue mágico. Por un momento se encuentra frente a aquel hombre incondicional, que la enseñó a jugar, a reír, a amar… que le ayudó a encontrar su fortaleza cuando ella creía haberla perdido… Aquel hombre que fue cómplice y amigo, aquel hombre que nunca olvidó.
De repente, una silueta invade su memoria. Una rosa, un beso, una carta, un alma, palabras, promesas que nunca fueron cumplidas… un pacto, un adiós y la melancolía invade su alma, una lágrima cae de sus ojos y no puede evitar sentir nostalgia. Su primer amor y un suspiro echa al viento. Está recordándolo, y recordando su partida y siente el mismo coraje e impotencia que sintió en el momento en que no lo pudo detener, hasta que se dio cuenta, que nunca lo dejó ir y que siempre fue, su más bella espera.
Recuerda los bailes aquellos en los que disfrutaba una buena melodía y una agradable compañía. El gusto de compartir una reunión y también una ilusión. Los suspiros invaden su alma. Sólo le quedan recuerdos y las lágrimas comienzan a fluir.
Está sentada, y ve la tarde morir sabe que a si voltea a su lado, Mauricio ya no está físicamente, pero si lo busca en su corazón, lo encontrará fácilmente.

Sigue llorando…, no sabe si algún día dejará de hacerlo cuando vuelva a recordarlo y llora en su alma y llora en su rostro...


"No es el principio de una vida sin ti.. Es el inicio de una cuenta regresiva hacia un reencuentro inlovidable..."

" NO TE PONGAS TRISTE ANTE UNA DESPEDIDA. UNA DESPEDIDA ES NECESARIA PARA VOLVER A REENCONTRARSE. Y UN REENCUENTRO DESPUÉS DE UN MOMENTO O DESPUÉS DE TODA UNA VIDA ES INEVITABLE SI DE VERDAD SON AMIGOS.."

Gracias amiga... no sabes lo bien que me hizo pensar en ello... gracias por decirlo cuando más lo necesité. Te Quiero !






* SI FUERA UN MOMENTO DEL DIA: Sería el atardecer.

* SI FUERA UN PLANETA: Sería Venus.

* SI FUERA UNA BEBIDA: Sería Vino tinto.

* SI FUERA UN INSTRUMENTO MUSICAL: Sería piano.

* SI FUERA UNA FRUTA: Sería durazno.

* SI FUERA UNA CANCIÓN: Sería "Can't take my
eyes off you".

* SI FUERA UNA PARTE DEL CUERPO Sería los ojos.

* SI FUERA UN NÚMERO Sería 10.

* SI FUERA UN COLOR Sería celeste.

* SI FUERA UN OLOR Sería Very
Irrésistible, Givenchy.

* SI FUERA UN MUEBLE Sería cama.

* SI FUERA UN DOLOR Sería del alma.

* SÍ FUERA UNA FLOR Sería tulipán.

* SI FUERA UN ANIMAL Sería delfín.

* SI FUERA UNA ESTACIÓN DEL AÑO Sería invierno.

* SI FUERA VERBO Sería amar y creer.

* SI FUERA UNA PELÍCULA Sería una película de
mi vida.

* SI FUERA UN SER Sería un hada.

* SI FUERA UNA PINTURA Sería "Gioconda"
(Leonardo Da Vinci)
"Dalí pintando a Gala"
(Salvador Dalí)
"Las Meninas"
(Diego Velasquez).

* SI FUERA UN SENTIMIENTO Sería amor.

* SI FUERA UN ELEMENTO Sería agua.

* SI FUERA UN PECADO CAPITAL Sería la lujuria.

* SI FUERA UN LIBRO Sería una
enciclopedia.

* SI FUERA UNA ESCULTURA Sería "Venus de Milo"
(Anónimo).
"Dafne y Apolo"
(Bernini)
"El David"
(Miguel Ángel).

* SI FUERA UNA PALABRA Sería " fe ".

* SI FUERA UN SONIDO Sería silencio.

* SI FUERA UN ACTO Sería un milagro.

* SI FUERA UN CRAYOLA Sería roja.

* SI FUERA UNA CONFESIÓN Sería un beso.

* SI FUERA UNA DIOSA Sería Afrodita.



sábado, 25 de agosto de 2007

Lo que fuí... lo que soy...



Entendí que la vida se basa en pequeños detalles y que los mejores momentos, no los olvidas.. quizá quedan guardados en tu memoria y en tu corazón y un día, cuando tienes muchas emociones encontradas, como el día de ayer, sacas todas esas cosas que algún día te hicieron feliz o triste, eso no importa, lo importante es que marcaron tu vida y hacen que hoy, seas quien eres.


Nací un lunes, según mi mamá, ella quería que naciera el 21 de Marzo, pero los doctores no trabajaban ese día y era exponerse mucho... así que optaron por el 15 de Marzo a las 9 de la mañana..(quizá por eso soy tan floja!). Salí del hospital, y al día siguente me regresaron aparentemente por estar amarilla... creo que no respiraba bien o algo así. Y cuando por fin llegué a casa, mi hermano se puso celoso... pero era el inicio de la mejor amistad!


Viví en un departamento tres años (del cual sólo tngo vagos recuerdos).


Amaba mi andadera de llantas de colores.


Mi papá entonces, trabajaba en una oficina, en la col. Cuauhtemoc, y amaba ese lugar! tenían una mesa de billar en donde podías esconderte debajo de ella. Por cierto, en ese lugar conoció al amor de su vida... mi mamá.


Detrás de esta oficina, vivía Raquel.. hija del jefe y amigos de mi papas y siempre que iba a su casa me pedía que me quedara a dormir... y después de estar tres días en su casa, lloraba en las noches porque extrañaba a mis papas y tenía que esperarme hasta el día siguiente para volver a casa. El día que yo la invité a dormir, a las doce de la noche, ella ya estaba en la suya... fue trampa! Me encantaba su casa.. y su hermano también.


A los tres años, nos cambiamos de casa.. y llegó a mi vida el ser más especial !!! una perrita !! un 30 de abril.. en una cajita... una bolita blanca llegó para cambiar nuestras vidas.. Petrushka!! Cómo la extraño... en navidad escogía la mejor parte del pavo para dárasela a escondidas. siempre quise que durmiera en los pies de mi cama y ella prefería el sillón... . Fue mi bebe y me dejó hacer millones de experimentos y disfraces para ella. Se asustaba con los cohetes y prefería tomar agua de la fuente. Siempre que tenía una decepción iba con ella y su dulce mirada me prometía que ella siempre estaría conmigo.. y no mintió. El día que murió fue el mismo dia que yo nací... un lunes.. 2 de Mayo.. Lloré como jamás lo había hecho. La extraño y la cicatriz en mi rodiila hará que jamás la olvide.


Mi papá me regaló un reloj blanco con una arañita que marcaba los segundos... y una pluma con burbujas y un sello hasta arriba... la rompieron en la escuela y quise matar a esa niña! Después de muchos años descubrí que mi papá podía ser muy celoso si se lo propnía! pero sabía que era porque me quería.


Me encantaba rayar las paredes de la casa... hasta la fecha, pero comprendí que ya no podía hacerlo, así que pegué hojas de colores detrás de la puerta de mi cuarto y poder escribir todo lo que quisiera sin que alguien me dijera que eso estaba mal... .

Me chupe el dedo hasta los doce años y jugué con barbies hasta los 14.. y use brakets 10 años..

Siempre le he temido a la obscuridad y me encantaba llenar la tina de agua y quedarme ahí hasta que la piel se me hiciera de pasita.


Usé la caja de la televisión, para jugar a la casita... Tenía un Mustang para el Ken de mis barbies !


Siempre me gustaron más mis cabagge Patch que los nenucos de mis primas... (eran demasiado reales para ser bonitos.)


En kinder II, mis amigas fueron una especie de gitanas.. y yo, era la reina de los copos de nieve ! y participé con los de Prepri! Fui la Reina Isabel y cargué la bandera en la escolta. Amaba amarrar mi carta de los reyes magos a un globo y ver como se iba. El 24 de Diciembre, en la noche, me daba miedo escuchar ruidos pues pensaba que Santa Claus no me dejaría nada si escuchaba que estaba despierta. Me encantaba ir a Ameca meca para cortar nuestro árbol de navidad.


Mi abuela dormía conmigo cuando se quedaba a dormir... y jugaba memorama y en lugar de decir "la momia" la llamábamos " el vendadito" y desayunábamos pizza !!


Dormía con mi hermano, en la misma recámara.. hasta que crecimos y mis papas comprendieron que cada quien necesitaba privacidad.. entonces mi hermano me corrió de su cuarto y tuve que adaptarme a vivir con el miedo de estar en un lugar nuevo... y no lo soporté.. mi temor a estar sola y en la oscuridad era tan grande que en la madrugada me levantaba, iba al cuarto de mis papas y me costaba en la alfombra del lado de mi mamá.. cuando ella se levantaba para ir al baño, siempre me pisaba..!


Me gustaba el bambú que había en el jadrín.. .


Rafa.. el hijo de Paulina, nuestra muchacha.. los extraño... . Juagaban cnmigo en el patio de atrás y él se reía cuando fingíamos estar en un circo.


Mi mamá me peinó hasta 4to de primaria cuando se pusieron de moda los "piojos" y las pinzas de caritas felices. Pero siempre me dejaba "rete - bonita"! Aunq eso implicara que me dejara casi pelona.. jaja! Hubo una época en que no nos entendíamos muy bien y llegó el momento en que ya no pude dejar de contarle todo.


Mi hermano amaba las tortuga ninja y los caballeros del zodiaco.

Mi primer novio fue a los 6 años... un tal Enrique Durán... ahh pero eso sí, era la envidia de todas las niñas! jaja..


Perdí mi paladar y lo encontró el profesor, hecho cachitos.


Falsifiqué la firma de mi papá y me cachó...! lloré por haberlo decpcionado.


Siempre tuve problemas con algún profesor, o miss... y las amigas, nunk han sido mi fuerte... me han roto el corazón más que mil niños juntos. Cambiaba de "mejor amiga" a cada rato, y mis papas siempre me dijeron que éramos volubles ! y tenían razón.

Así que siempre han resultado mejor, los amigos.. aunq siempre me peleé con alguien por ellos.


amaba Hello Kitty y mi canal favorito era nickelodeon. Amaba las caricaturas y que mi mamá me abrazara cuando estaba triste.


Woooo hacía draaamas cuando mi papá me cortaba las uñas de los pies!! y hasta la fecha m encanta que en la madrugada vaya a mi cuarto a decirme que me quiere... .


En cuanto a pérdidas.. he tenido muchas... la que más me gustó, si no es que la única, fue la del peso.. bajar casi 20 kilos ha sido mi mayor logro y satisfacción.

Perdí mis chupones de plástico! esos que eran de colores! Y perdí a mis abuelos... Uno mucho antes que el otro, pero los dos me hacen tanta falta.


También a José Luis Zambrano.. persona importante para nosotros. Él creía en mí.


Mi Petrushka... y a un amor para recordar... . Se fueron a ese lugar donde la eternidad existe.

La más dolorosa fue hace 9 meses.. desde ese día mi vida no ha vuelto a ser igual.


Estuve en el intercolegial y en muchos XV años de mis amigas...


Amaba los mamelucos! Tengo el mismo lunar que mi abuela.. detrás del cuello.


La prepa fue una de mis mejores etapas. y obtuve siempre diploma de conducta. ( sólo en primaria).


Me enamoré y me rompieron el corazón. Me enamoré y el encanto duró unos cuantos meses... Me enamoré y eso, durará por siempre.


Regresaría a mi infancia.


Practiqué Ballet, Natación, Jazz y fui porrista. Me esguincé el pie y nunk fui buena para las matemáticas.


Tomé clases de piano y de flauta! Me gustaban los tomahoks!


Fui a campamentos ikaros desde los seis años! Me encantaba bailar la macarena!


He tenido enfermedades muy raras.. la última me provocó una depresión horrible.


Un día me di cuenta que El Palacio de Bellas Artes tenía mucho más sentido arquitectónico del que había pensado y que Dalí y Van Gogh me emocionaban demasiado !! Empecé a amar el arte !


Hay tantas cosas que quisiera escribir... todas esas cosas que han hecho de mi vida la mejor.

Me equivoqué.. lloré, reí.. y aquí sigo... recordando, viviendo.. porque la vida es sólo eso... una oportunidad para ser feliz.

Porque el tiempo te enseña que nada es eterno.. que el camino no es fácil pero tampoco imposible.

Que sólo tienes hoy y que cada emoción marca cada etapa.

Tengo tantos miedos... y tmbn tantos sueños... .

Y hay tantos detalles que no he olvidado.. es sólo que ya no me son suficientes todas las letras para poder contarlos.. . Por ahora sólo los llevaré en mi mente y en mi corazón como lo he venido haciendo desde hace 19 años... .










No olvida...


" No olvida.."

Esta sentado tratando de recordar lo que fue…lo que tuvo y lo que nunca fue suyo...
Se pregunta, cuándo fue que su rostro cambió...Cuándo sus manos se volvieron débiles.. a dónde se fue esa fuerza, esa valentía..
Mira sus piernas, ya no logran sostenerse en pie como ayer.. ya no recorren caminos.. y esta sentado ahí, viendo caer al astro que nunca envejece…
Qué pensará… Cuantos momentos no vienen a su mente... Recuerda uno y lo olvida al segundo siguiente... Vienen ideas que no logra distinguir...

Se da cuenta que el tiempo no se detiene y que de nadie tiene piedad..

Está sentado frente al árbol que fue sombra y testigo de los juegos de la infancia de sus hijos… los echa de menos... Cada quien ha hecho su vida, cada quien escribe nuevas historias... Cada quien traza su camino hasta llegar al momento en que se sienten a recordar y a preguntarse en qué momento, todo cambió…

Trata de recordar su vida… su sensibilidad, su madurez... las lecciones que nunca aprendió y las que nunca olvidó… los números, las letras, las lecciones del español y nunca saber que era “ I am..” Las lecciones de compartir y ayudar… de repartir y hacer una buena negociación de una torta por un balón.. Cuando un pájaro era su blanco y las heridas que su madre curó y algunas otras que ni el tiempo logró sanar… Esas cicatrices que permanecen, las cicatrices del alma, del cuerpo y la piel… una piel distinta en forma pero igual en ternura… Esa piel que fue razón de locura para un alma ardiente de pasión.

Observa las hojas caer y recuerda las campanas de su pueblo… Por un momento se encuentra frente a aquel amigo incondicional, que le enseñó a jugar, a reír, a pelear… que le ayudó a encontrar su fortaleza cuando él creía haberla perdido… Aquel amigo que fue cómplice y hermano, aquel amigo que nunca olvidó.

De repente, una silueta invade su memoria... una rosa, un beso, una carta, un alma, palabras, promesas que nunca fueron cumplidas... un pacto, un adiós y la melancolía invade su alma, una lágrima cae de sus ojos grises, cubiertos de tiempo, tristeza; testigos de la crueldad y prueba de los golpes duros que da la vida. …Su primer amor y un suspiro echa al viento… Se pregunta qué habrá sido de aquella mujer que fue su vida… qué fue su alma.. Aquella que se llevó lo que siempre deseó tener…. Está recordándola, y recordando su partida y siente el mismo coraje e impotencia que sintió en el momento en que no la pudo detener, hasta que se dio cuenta, que nunca la dejó ir y que siempre fue, su más bello secreto….Y siente el pesar de no haberle dicho lo que tanto calló.. Siente una mano sobre su hombro.. Una mano que ha tomado la suya durante tantos años y no lo ha dejado caer… Su verdadero amor, aquel que lo ha cuidado y le ha enseñado a ser fiel, a creer, a vivir, a llorar, a querer, a sentir, a dar vida, a luchar, a no rendirse, a seguir, a caminar con la frente en alto y nunca retroceder… el amor que le ha enseñado eso, a amar... a convertir una mirada en deseo, un beso en juramento. La madre de sus hijos, la amiga incondicional, la amante fiel, la novia que siempre lo esperó, la esposa que nunca lo abandonó y la mujer que ha sido su razón de existir. El amor de su vida.

Siente a su alma congojar, Recuerda aquellos lugares a los que, un buen libro, lo llevó a descubrir…. Lugares hechos de magia, de sueños, de paz, de calma, de luz…. Lugares que nadie más conoció.

Se le hace difícil creer que la juventud se le ha ido…Recuerda los bailes aquellos en los que disfrutaba una buena melodía y una agradable compañía…. Aún recuerda el buen vino de aquellas noches de locura y embriaguez…. El gusto de compartir una reunión y también una ilusión. Los suspiros invaden su alma…. Sólo le quedan recuerdos… Las lágrimas comienzan a fluir, y se dice a sí mismo “ no llores, los hombres no debemos llorar” y recuerda qué él no es hombre, es ser humano, y que también llora y siente y ama y goza y vive y muere…

No entiende cómo fue que el tiempo se le fue… Planeó la vida que no tuvo y sin embargo, nunca deseó tener más de lo que no podía tener.. No deseó aquello que nunca conoció, nunca envidió un coche o una casa. Siempre dio lo mejor de sí y nunca trató de ser o aparentar lo que nunca fue. Siempre fue compañero de su madre y fiel aprendiz de su padre y de aquellos héroes que le dieron nombre a su patria. Creyó en un Dios y rezó una oración en momentos de desesperación y angustia….

Él esta sentado tratando, de recordar y de contener la melancolía que invade su alma, sin saber que, cada una de sus vivencias, será su mayor herencia…Él no sabe que ahora es sabio.. No se ha dado cuenta de que, así como él aprendió a través de los años, enseñó a vivir…. Tomó la mano d sus hijos, cuando apenas empezaban el camino que él llevaba recorrido poco más de la mitad…. Curó corazones, enseñó a sumar y a restar, dio consejos, contó historias, fue padre y amigo a la vez, regañó, abrazó, besó, cuidó, protegió, divirtió y entretuvo. Abrigó, alimentó, defendió, valoró, fue quien siempre quiso ser y quien nunca imaginó poder ser… fue mucho más que un padre, un amigo, un abuelo, un esposo, un amante, un loco soñador.. fue ser humano. Eso, él no lo sabe, pero lo saben las personas que lo rodean, y que lo recordarán con la misma melancolía que lo envuelve al recordar todo y cuando no ha podido guardar algo…

Trata de recordar calles, rostros, lugares, vivencias, nombres, teléfonos, cartas, palabras, tristezas, miradas, silencios, color de los ojos, en qué esquina, en que bar, en qué parada olvidó olvidar….

El tiempo se le ha ido, recordando, tratando de traer a su mente aquel día en el que rió hasta llorar y lloró hasta quedarse dormido, tratando de creer, que el día siguiente sería mejor… Se siente satisfecho, agradecido y bendecido…. No recuerda el número o nombre exacto de todas las personas que han pasado por su vida, sabe que algunas se han adelantado y que es la ley de la vida, ahora, sólo espera el día en que deba concluir su misión, sabe que, ha llegado a un punto, en que despertar se vuelve una oración y dormir un descanso cn el riesgo de ser eterno…

Está sentado, y ve la tarde morir, si voltea a su lado, encuentra el amor, y sonríe satisfecho de saber que, si algún día falló, él supo compensarlo, y si un día lloró hubo alguien que pudo consolarlo…
Sigue llorando…, no sabe si de felicidad o de tristeza y llora en su alma y llora en su rostro... Llora pero no olvida…


290506

jueves, 23 de agosto de 2007

Porque siempre se podrá llegar más allá...

No tenía idea de que existía esto.. así que gracias a las dos personitas que me ayudaron a llegar hasta aquí. (Fue un gran logro! Los quiero!).
Así que aquí vamos... Comienzo a tratar de entender la tecnología, y no es algo que me guste mucho, pero sí algo que tenga que empezar a hacer o si no, el mundo me comerá (Dicho por Leonardo Kourchenko). Entonces pensé en que estoy frente a una nueva oportunidad. Comienzo la universidad, y tengo la ocasión perfecta para intentar ser quien siempre he querido. No pensé que ésta nueva etapa trajera consigo tantos detalles. Sabía que sería un cambio, pero nunca pensé que tan radical. Mi primer amigo fue un niño... al cual, le debo el hecho de haber podido abrir este blog. *Te Quiero Mucho spootnyk!* Y adivinen quéeee !! ya hice mi primer meega oso !! (para los que me conocen sabrán que esto es normal en mí). Encontré nuevos rostros, nuevas miradas, nuevas pláticas y nuevas historias. Estoy entendiendo que la vida no es una burbuja y que el tiempo no se detiene. Que las cosas no siempre son como las soñaste y que al final nada resulta como lo planeaste, pero eso es lo que le da el toque mágico a la vida. Porque los días comunes los tenemos todos, pero nosotros hacemos que cada día sea un gran día y que el sieguiente, también.
¿Extraño la prepa? La verdad... No. Tal vez porque muy en el fondo aún tengo la idea de volver o quizá siemplemente porque el trabajo no me ha permitido recordar. Mi mente siempre está en algún lugar que no es la Tierra y se niega a volver a lo que un día la hizo desvariar. No sé por qué, pero en las últimas tres semanas he tenido el pequeño presentimiento de que esta nueva etapa, me tiene preparadas muchas sorpresas... Ultimamente he creado muchos planes de emergencia, para esos momentos en los que nada sale como lo planeabas y al final termina siendo mejor de lo que esperabas. Porque no saben de mi pasado, ni yo sé lo que hicieron ellos antes, porque hoy comprendí que todos tenemos historias, que todos tenemos heridas y que al recordarlas los ojos se llenan de lágrimas y el alma de nostalgia; cierras los puños como enojo al no poder retroceder, al no poder cambiar, y luego te tranquilizas y entiendes que ya todo pasó, que nada, nunca, volverá a ser cómo antes, pero te das cuenta que estás del otro lado, y que ya nada puedes hacer más que recordar... y recordarás lo que fuiste un día y todo aquello que te hizo ser feliz.
Hace poco menos de dos meses, hice el discurso de despedida de la Prepa.. algunos les gustó otros dijeron que había sido una copia de un mail... no me importó. Lo hice pensando en las personas que forman parte de nosotros y que nunca olvidaremos.
Lo pongo aquí, porque como dice al prinicipio... fue el fin de una etapa.. el princpio de una vida.
Así que aquí les va.. espero les guste.


"Hay personas que llegan a nuestras vidas
y pronto se van. Hay otras que se quedan
durante algún tiempo y dejan huella en nuestro
corazón, y ya nunca, jamás, volvemos
a ser los mismos."
Origen desconocido.


Compañeros Graduados
Amigos, casi hermanos:

Es el fin de una etapa. El principio de una vida… .

A partir de hoy dejamos atrás todos aquellos momentos que han hecho, que hoy, seamos lo que somos.

Si miramos hacia atrás, y nos preguntamos ¿Somos lo que pensábamos que seríamos hace diez años?. Qué respondería cada uno de nosotros?
Si me lo preguntan a mí, debo confesar que no. No creo que seamos lo que pensábamos que seríamos. No somos sólo graduados o sólo compañeros de sexto grado. Somos mejores amigos, mejores hijos y por supuesto, mejores seres humanos. Cada momento ha contribuido a que hoy, seamos mucho más de lo que soñamos. Sé que en este momento tenemos muchos sentimientos encontrados, pero eso es lo curioso en la mayoría de los grandes momentos de la vida: rara vez constan de una sola emoción y eso ayuda a que los buenos momentos sean más preciados y los no tan buenos, más soportables.

Lo logramos y aquí estamos, nos atrevimos, nos arriesgamos y ganamos. Hemos cruzado aquellos límites que ayer eran retos y hoy son satisfacciones.

Conservamos la cabeza en alto cuando algunos a nuestro alrededor la estaban perdiendo y nos culparon por ello; confiamos en nosotros mismos cuando algunos dudaban de nosotros, aunque en ocasiones, también permitimos sus dudas. Esperamos y no nos cansamos de esperar, nos mintieron y no respondimos con mentiras. Soñamos y no dejamos que nuestros sueños nos dominaran. Miramos destrozado, aquello por lo que dimos nuestra vida, y condescendientes, lo restablecimos con herramientas desgastadas. Apostamos a cara o cruz y en ocasiones perdimos, pero empezamos de nuevo desde el principio y jamás hablamos de nuestra pérdida. Esforzamos nuestro corazón, nuestros nervios y nuestro vigor para trabajar después de que todos se habían ido y seguimos adelante cuando ya no había nada en nosotros excepto la voluntad que nos impulsaba a seguir.
Hablamos entre multitudes y conservamos nuestra virtud y llenamos un minuto con sesenta segundos que valía la pena recorrer. Y llenamos dieciocho años de momentos que nunca olvidaremos.
Claro que no lo hicimos solos. En el camino de la vida nos encontramos con personas que nos ayudaron a creer, a soñar y a confiar.
Primero nuestras familias. Ese querido pulpo de cuyos tentáculos nunca logramos sustraernos por completo y del cual – en lo más profundo de nuestros corazones – no deseamos escapar del todo. Papas, gracias por su esfuerzo para que pudiéramos llegar a esta etapa y poder terminarla, esperamos que sientan que las noches de desvelo y los días de cansancio valieron la pena y que hoy seamos su sueño hecho realidad, ese orgullo que siempre quisieron tener. Gracias por creer en nosotros, y enseñarnos que, en el momento en que todos nos den la espalda, ahí seguirán ustedes para recordarnos lo que valemos. Gracias por no renunciar a nosotros, por ser nuestros ejemplos y ser incondicionales, por darnos la vida y enseñarnos a vivirla. Gracias por ser más que nuestros papas, nuestros mejores amigos. Y a nuestros hermanos, gracias por ser nuestros cómplices, esperamos que también seamos un orgullo para ustedes.

Por otra parte también nos encontramos con profesores que se convirtieron en amigos cuando más lo necesitamos. Maestros: Gracias por enseñarnos a sumar anhelos, a restar adversidades, a dividir los errores y a multiplicar las virtudes. Gracias por compartir con nosotros sus conocimientos, sus experiencias y por exigirnos cada vez más, porque sabían que éramos capaces de dar lo mejor de nosotros. Gracias por darnos las mejores herramientas para la vida que nos espera.
Gracias por enseñarnos el verdadero significado de “Ciencia, Moral y Trabajo”.

Nos despedimos de una etapa llena de lecciones, que quizá nos costó trabajo aprender, pero lo hicimos. Aprendimos lo difícil que es decir adiós.

Javier: Eres la lección que todos aprendimos, el amigo que no olvidaremos y siempre extrañaremos y la persona que siempre admiraremos. Gracias por enseñarnos tu mejor virtud y tu mayo cualidad, la de vivir realmente.
Nos volveremos a encontrar en ese lugar donde las historias continúan, las promesas se cumplen y la eternidad existe.
Nos vamos ahora pero siempre irás en nuestros corazones, porque eres parte de nosotros, de ésta generación y porque tus sueños son ahora nuestros sueños.
Gracias porque nos enseñaste que cada día puede ser un gran día y que el siguiente, también.
Donde quiera que estés… Te Queremos Mucho!

Y por último nosotros, ayer alumnos, hoy graduados. Es momento de cerrar este ciclo, se termina una etapa de nuestras vidas y comienza la cuenta regresiva para hacer realidad nuestros sueños. Gracias a todos por hacer de cada momento un recuerdo inolvidable. Gracias porque cuando buscamos amigos, encontramos hermanos.
Es difícil dejarnos atrás, pero estoy segura que no nos olvidaremos, porque el día de mañana, cuando miremos a nuestro alrededor, tratando de recordar lo que somos, estaremos ahí para decirnos que no nos hemos olvidado y que tenemos un trato que cumplir, que tenemos algo en común que siempre nos caracterizará, el título “Colegio Moderno Tepeyac”.

Les deseo lo mejor, nos toca luchar por otros sueños, buscar otros anhelos y proponernos retos mayores. Estoy segura que vamos a lograrlo. Sigamos siempre adelante, confiemos en nosotros mismos, recordemos de dónde venimos y hacia donde vamos y siempre con la alegría de vivir un día más.

Será un camino largo y no será fácil, pero en diez años, cuando regresemos a desenterrar nuestros recuerdos, nos preguntaremos si somos lo que pensábamos que seríamos y entonces podremos responder: No. No soy lo que pensé que sería, porque soy mucho más de lo que alguna vez imaginé que podría ser, y eso, a mí, me llena de orgullo.

Muchas Felicidades.
Mucho éxito.
Los quiero Mucho.
Colegio Moderno Tepeyac.
Ciencia Moral y Trabajo.
Por siempre, generación, 2004 – 2007.